Uno de los programas bandera de Bogotá –que le ha valido reconocimientos a la ciudad dentro y fuera del país–, está siendo objeto ahora de duros cuestionamientos.
Se trata de los 292 comedores comunitarios de la Alcaldía, que benefician diariamente (con un almuerzo) a unas 83 mil personas, la mayoría de ellas a punto de estar condenadas por el hambre.
En los últimos años, los resultados de este programa saltaron a la vista, pues lograron reducir indicadores de pobreza, según Naciones Unidas.
Pero hoy se ven desórdenes en el manejo de los dineros aportados por la gente de manera voluntaria (300 pesos en promedio); usuarios sin comida durante varias semanas y diferencias entre la ración contratada y la entregada en los comedores.
Así lo reveló una investigación del equipo de la concejala liberal Ángela Benedetti y reporteros de EL TIEMPO, quienes recorrieron comedores en Chapinero, Suba, San Cristóbal y Tunjuelito. Las denuncias, además, están soportadas en la interventoría que se les hace a los comedores, a cargo de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (Unad).
‘Duramos 21 días sin comer’.
Por ejemplo, entre enero y abril de este año, 26 comedores permanecieron clausurados en 10 de las 20 localidades.
Estos cierres se dieron por el vencimiento de los contratos de los operadores de esos sitios, que en algunos casos tienen duración semestral y en otros anual. ¿Por qué la Alcaldía no tuvo un plan de contingencia para evitar esto? “Con mis hijos nos tocó volver a la dieta del arroz y las lentejas y olvidarnos de almorzar con pollo, carne, pescado, sopa y verduras”, se lamenta Olga Lamprea, usuaria del comedor Pardo Rubio, en Chapinero, que cerró durante 21 días, desde marzo.
“La interventoría nos dio unos conceptos favorables y no favorables de los comedores y se hicieron unos cambios. Eso no se puede hacer de hoy para mañana y existen, por ley, unos plazos establecidos”, respondió la secretaria de Integración, Mercedes del Carmen Ríos (véase página 2-3).
¿Pleitos jurídicos por plata?.
“Los comedores son un completo desorden. No hay gerencia, no hay un doliente, como existía con el ex alcalde Lucho Garzón con el programa ‘Bogotá sin Hambre’”, denuncia la concejala Benedetti.
Pero uno de los problemas más delicados, y que preocupa a la propia Alcaldía que ha advertido de líos jurídicos, tiene que ver con el manejo de los dineros aportados por la gente y que se convierten luego en recursos privados administrados por los operadores.
Aunque la comida es gratuita, algunos usuarios hacen un esfuerzo y dan máximo 400 pesos. El despelote con esta plata es tal que en estos momentos hay casi 2 mil millones de pesos extraviados y que han sido aportados por gente en la línea de pobreza entre el 2004 y diciembre del 2008.
Mientras los reportes de Integración Social dan cuenta de 6 mil millones, los de la interventoría, sustentados con extractos bancarios, hablan de 4 mil millones. ¿Por qué tanta incoherencia? La Alcaldía da dos explicaciones a semejante descuadre: la primera, que los operadores han realizado inversiones (como compra de neveras y equipos para los comedores), pero no han tenido el visto bueno y no han sido legalizadas por la interventoría y por eso no se ven reflejadas. Y, segundo, que algunos operadores han usado esos dineros para fines distintos.
El tercer enredo en los comedores tiene que ver con las raciones entregadas y que motivaron en enero un llamado de atención de la Contraloría.
“De acuerdo con la muestra tomada por la Contraloría, de 33 comedores se determinó que se dejaron de suministrar 109.981 raciones en 30 comedores, que equivalen a 187 mil millones de pesos”, señala la investigación de la concejala Benedetti. Según la Alcaldía, ese déficit se da porque en algunos casos los usuarios dejan de ir.
Para corregir esta situación, dice la Administración, desde el segundo semestre del año solo se está pagando lo que realmente se consume en los comedores comunitarios.
Pero más allá de estos tres problemas puntuales, conocedores del tema y ex funcionarios de la Alcaldía de Lucho Garzón se quejan en privado de un descuido en el otrora programa ‘Bogotá sin Hambre’, hoy llamado ‘Bogotá, bien Alimentada’.
“La estrategia de lucha contra el hambre se desarticuló en programas sueltos”, dicen.
Pardo Rubio: 22 días con la puerta cerrada.
Con los ojos humedecidos Margarita Rodríguez confiesa que en los últimos meses ella y sus cuatro hijas han pasado días enteros sin comer. Su pesadilla comenzó el pasado 10 de marzo cuando el comedor comunitario de Pardo Rubio, ubicado en la localidad de Chapinero, cerró sus puertas de manera intempestiva durante 22 días.
En dicho periodo 300 usuarios de escasos recursos, como Margarita, debieron ingeniárselas para suplir la comida balanceada que dejaron de recibir.
“Por culpa del cierre me tocó pedir un préstamo que todavía no he pagado.
Pero el problema es que aún así la comida no era de la misma calidad, porque si había verduras no había arroz y mucho menos carne”, comenta esta madre cabeza de familia de cuatro jóvenes.
Su angustia aumentó al ver que los días pasaban y el comedor no abría sus puertas. Margarita temía que se repitiera la historia que vivió hace cuatro años cuando sus dos hijas menores sufrieron de desnutrición severa.
“La familias de este sector somos muy pobres. Todas pertenecemos al estrato uno y estamos integradas por desplazados, madres cabeza de familia y desempleados por eso si nos niegan el acceso a este servicio perdemos la oportunidad de alimentarnos balanceadamente”, explica.
Malos manejos La pesadilla que debió afrontar Margarita y las demás familias de Pardo Rubio se originó, porque el contrato con la Casa de la Mujer Trabajadora, organización que administraba el comedor, se venció en esa fecha y la adjudicación a un nuevo operador solo inició hasta el 2 de abril, completando 22 días sin prestar el servicio.
Según Laura Lattanzio, edil de Chapinero, el problema se debe a que este comedor recibía tardíamente los recursos para su mantenimiento.
“Esto produjo deficiencias en la calidad de la comida y retrasos en el pago de las cocineras y de su seguridad social”, aseguró Lattanzio
Fuente: eltiempo.com, 17 de mayo de 2009, Artículo Original
Fuente Fotografía: cambio.com.co, Foto: Efe
